Vamos a conocer un poco algunos
detalle de clima, vegetación y
regiones geográficas, muy
someramente y en forma sencilla,
sólo para darnos una idea de
cómo es la provincia, y cómo
para saber las características
de las zonas en que han ocurrido
algunos casos de los que
hablamos en esta web.
Salta cuenta con variedad de
ecosistemas, lo cual se debe a
la distribución distinta de las
precipitaciones y las
características del relieve.
Tenemos cordones montañosos
(sierras subandinas y cordillera
oriental), que actúan como
barrera para las masas de aire
húmedo provenientes del este,
como consecuencia, tendremos
zonas más húmedas de mayor
vegetación en general, en la
zona Este de la provincia, y
clima seco y escasa vegetación
en la zona Oeste.
Veamos la división en zonas
fitogeográficas de la provincia
en forma muy resumida:
Dominio
amazónico
Comprende:
Selva de
Transicilón
Selva Montana
Bosques Montanos
Dominio
Chaqueño
Comprende:
Distrito del
Chaco Occidental
Distrito del
Chaco Serrano
Provincia
de la Prepuna
Provincia
del Monte
Dominio
Andino Patagónico
Comprende
Provincia Puneña
Valle
de Lerma
Esta es la zona mas
densamente poblada,
donde además se
encuentra la capital
de la provincia, por
lo cual la
vegetación y la
geografía han sido
muy modificadas por
acción del hombre.
La clasificacion
fitogeográfica
incluída a la
izquierda se basa en
estudios de
Zapater de Del
Castillo, M. A.,
1985. "Esquema
Fitogeográfico de la
Provincia de Salta".
Región del Dominio Amazónico:
tiene distintos distritos, pero
en general estamos hablando de
zonas de vegetación y
precipitaciones abundantes, gran
biodiversidad, grandes árboles
cargados de musgos y plantas
epífitas, helechos, orquídeas.
Aquí encontramos las Yungas, tan
amenazadas ultimamente por la
depredación.
Región del dominio chaqueño:
cubre una parte muy extensa de
la provincia de Salta, con menos
precipitaciones (500 mm por
año), casi exclusivamente en
verano, con temperaturas
estivales altas que pueden
llegar hasta los 50ºC, y
variaciones térmicas diarias que
le dan la característica de
semiaridez a la zona. En la
vegetación podemos destacar
árboles de madera dura como el
quebracho, algarrobo, etc. (que
fueron explotados
indiscriminadamente durante
tantos años).
La Prepuna y el monte: (En
realidad forman parte del
Dominio Chaqueño, pero lo he
resaltado aparte simplemente por
la riqueza de casos ocurridos en
los últimos tiempos en esa
zona), corresponde a laderas y
quebradas secas de la Cordillera
Oriental, alturas entre los
2,500 y 3,400 sobre el nivel del
mar. Escasas precipitaciones
(150 - 200 anuales). Abundan
plantas xerófilas (adaptadas a
la sequía), las cactáceas,
especies rastreras y los
churquis (unos arbolitos llenos
de espinas muy molestos). Clima
cálido y seco con gran amplitud
térmica entre el día y la
noche.
Provincia Puneña: la definiremos
como una altiplanicie, ubicada a
mas de 3.000 mts. sobre el nivel
del mar. Limitada hacia el Oeste
por la Cordillera de los Andes,
y hacia el Este por la
Cordillera Oriental.
Precipitaciones entre los 100 y
200 mm anuales, hay zonas de
extensos salares. El suelo está
seco la mayor parte del año,
quebrándose y disgregándose.
La vegetación es baja y
escasa, de raíces profundas para
soportar los grandes vientos y
buscar humedad en lo profundo.
Esta es la zona donde habitan la
llama y la vicuña, esos
simpáticos animalitos que
aparecen en los afiches
turísticos.
Previo a la llegada de los
españoles, habitaban en la zona
de Salta distintas tribus
indígenas, por un lado, hacia el
Oeste, la region había sido
conquistada por los Incas, y
formaba parte del imperio inca,
parte del antiguo camino del
inca, que se distribuía por toda
sudamérica, aún persiste en
Salta, hoy forma parte de la
ruta que conduce a Cachi, en un
trayecto cuyo nombre es Recta de
Tin Tin.
La recta de Tin Tin
forma parte del
camino que lleva a
Cachi, ciudad
Salteña conocida por
la cantidad de casos
interesantes
ocurridos en los
últimos tiempos.
Este tramo de camino
formaba parte del
"Camino del Inca",
que recorría toda
Sudamérica y
comunicaba todas las
ciudades del
imperio, el cual era
recorrido por los
"chasquis", que
llevaban comunicados
importantes de una
ciudad a otra.
El resto de la región de
Salta estaba habitado por
otras tribus indígenas, como
los Tonocoté-Lule-Videla, al
Oeste, los Calchaquíes o
Diaguitas en la zona central
y en lo que hoy se denominan
los "Valles Calchaquíes", y
los Matacos o Wichis en la
zona del Chaco salteño, a
orillas del Rio Bermejo (la
zona fitogeográfica del
Dominio Chaqueño).
La cuidad de Salta fué fundada
el 16 de abril de 1582 por
Hernando de Lerma, quien le puso
el nombre de Ciudad de Salta en
el Valle de Lerma, a orillas del
río Arenales. El propósito era
crear una población más en el
camino entre Santiago del Estero
y el Perú que ofreciera defensa
y apoyo.
Nota: Santiago del Estero,
ubicada al sur de Salta, es una
de las ciudades mas antiguas en
lo que es actualmente territorio
argentino, y mantenía fluído
comercio y comunicaciones con el
Perú.
De este modo, y aprovechando las
vías de comunicación que usaban
los aborígenes, trató de
establecer una red de
circulación de hombres,
animales, mercancías y noticias
que comunicarían con Potosí (hoy
Bolivia), y más lejos aún con el
puerto El Callao (Perú) y Buenos
Aires (hoy Argentina).
Poco tiempo después se cambió el
nombre a la ciudad por San
Felipe de Lerma en el valle de
Salta (qué nombre más largo!!,
Felipe era en honor al rey de
España, Lerma, por supuesto, por
el fundador), Salta, que por
suerte es lo único que quedó de
ese tan rimbombante nombre, fue
originada en un vocablo de los
aborígenes de la zona, que a
decir verdad, nadie puede
terminar de decidir qué
significa, según algunos,
significa, en lengua quechua
"lugar lindo para asentarse",
según otros, deriva del nombre
de una tribu que había por la
zona: "sahta"; otros dicen que
cuando Diego de Almagro se
dirigía a Chile, en el momento
de cruzar el río Arias (que
atravieza la ciudad de Salta),
los expedicionarios exclamaban
en idioma aimará ¡Sagta, Sagta!!
(que en español significa
hermoso), y por último, también
dicen que, al cruzar el río
Arias, los expedicionarios se
gritaban entre si -"salta,
salta, que sino te hundes"-. Sea
cual sea el orígen, lo
importante es que el nobre que
le quedó a la ciudad es SALTA, y
a la que los turistas que la
visitan bautizaron "la linda",
por algo será.....
Continuando con un poquito de
historia, podemos considerar que
Salta, desde aquellas épocas en
adelante, comenzó a crecer, muy
pero muy lentamente, y reción en
el siglo XVIII comenzó la
construcción a mayor escala de
edificios, muchos de los cuales
aún persisten y son objeto de
luchas de muchos ciudadanos que
tratan de preservarlos frente al
avance de las construcciones
modernas, que poco a poco le van
quitando el aire colonial a la
ciudad.
Esta es una antigua
casa de la época de
la colonia ubicada
en pleno centro de
la ciudad de Salta.
Con el típico color
verde oscuro para
puertas y ventanas,
puertas esquineras y
balcones techados
donde siempre lucían
plantas floridas.
Hoy funciona como museo y la ciudad se encarga de mantenerla en
condiciones.
Sigamos con esta breve historia:
Salta fue creciendo y
afincándose durante la colonia
porque era una ciudad de paso al
Alto Perú, y era una pintoresca
ciudad del Virreynato del Río de
la Plata. Pero las cosas no iban
a seguir tranquilas, en el siglo
XIX decidimos dar nuestro grito
de libertad, cansados ya de que
la Madre Patria nos tuviera de
hijos, y así comenzó una serie
de luchas para lograr nuestra
independencia, y la bonita Salta
no quedó al margen de ellas.
Fueron muchas las batallas que
se libraron en tierras
americanas para deshacernos del
rey, la reina, los príncipes y
toda la realeza, y entre ellas,
la batalla de Salta, importante
batalla de las guerras de
independencia que fué dirigida
por el General Belgrano, uno de
los héroes más ejemplares que
tuvimos, humilde como sólo los
grandes pueden ser, generoso
hasta quedar en la pobreza,
valiente como pocos, y creador
de nuestra bandera celeste y
blanca.
La Batalla de Salta se libró el
20 de febrero de 1813, venciendo
las tropas de la Independencia a
las realistas comandadas por el
general Pío Tristán. Y fué tan
grande y generoso nuestro
querido Belgrano, que acordó que
al día siguiente, los soldados
realistas salieran de la ciudad
con los honores de la guerra,
que rindan armas y entreguen los
pertrechos de guerra, debiendo
jurar (desde el general Tristán
hasta el último tambor), no
volver a tomar armas contra las
Provincias Unidas. Belgrano
devolvería todos los prisioneros
esperando igual actitud de los
realistas. Y fué tan ejemplar su
actitud, que para dispensar a
Tristán de la humillación de
entregarle personalmente su
espada, lo abrazó ante los
presentes (porqué no existirán
hoy héroes como Belgrano).
Para quien tenga interés en
saber más detalles de la Batalla
de Salta y de historia salteña aquí va un link muy
bueno
Pero además de esta heroica
batalla, no puedo dejar de
mencionar a nuestro héroe local,
el General Martín Miguel de
Güemes, salteño, hijo de un
funcionario español de la
Intendencia de Salta, que
estando en Buenos Aires
participó del rechazo a las
invasiones inglesas, y de
regreso a Salta fué destinado a
la frontera. Participó en la
Batalla de Salta junto a Manuel
Belgrano.
Uno de los
"infernales"
de Güemes
Güemes tenía un ejército de
gauchos llamados "Los
Infernales", que fueron
valientes defensores de las
fronteras, y fueron ellos
quienes rechazaron siete
intentos de invasión.
En 1815 fué nombrado Gobernador
de Salta (tenía 30 años), hubo
un intento de deponerlo en 1820
mientras estaba en el Alto Perú,
pero al presentarse él con 600
lanceros gauchos, acabaron con
la intentona, recuperó el mando
y el pueblo lo repuso.
Finalmente,, el 7 de junio de
1821, fué herido mortalmente por
fuerzas realistas, esto ocurrió
en plena ciudad de Salta, al
salir de la casa de su hermana
Macacha Güemes. Sus hombres lo
ayudaron y
cabalgó hasta la
Quebrada de la Horqueta, cerca
de la Finca La Cruz, donde había
vivido, lugar que queda a unos
45 kms. de la ciudad de Salta, y
finalmente murió allí el 17 de
junio, agonizó durante diez
días, cabalgando herido y
pasando así para siempre a la
historia y al corazón de los
salteños.
Vista del paisaje
del camino a finca
La Cruz, partiendo
desde Salta hacia el
Este, el camino va
por medio de cerros.
Unos pocos
kilómetros más allá
de la finca se
encuentra el lugar
donde murió Güemes,
aún hoy está en
medio del campo,
pero allí se erigió
un monumento en su
honor, y los
salteños, en la
víspera de su
muerte, el 17 de
junio, hacen guardia
de honor en su
memoria abrigados
con el tradicional
poncho salteño y
también hacen
fogones en torno a
los cuales se cantan
canciones
folklóricas y se
toma mate cebado.
Imágen de uno de
los gauchos
"Infernales"
haciendo guardia
frente a un
monumento dedicado a
Güemes
Hoy en día, los salteños nos
sentimos orgullosos de
nuestro héroe local y de sus
valientes gauchos, y en
honor a ellos, en la entrada
a la ciudad hay una
escultura que los
representa.
Imágen de los
Gauchos de
Güemes que
recibe a los
visitantes a la
entrada de la
Ciudad de Salta.
Monumento al
General Martín
Miguel de Güemes,
ubicado al pié
del Cerro San
Bernardo en la
Ciudad de Salta.
A la izquierda,
Gauchos haciendo
guardia en el
Monumento a
Güemes, con sus
tradicionales
ponchos salteños
y las banderas
argentina y
salteña.
Arriba, clásica
imágen de
gauchos a
caballo en el
campo, siempre
acompañados de
sus fieles
perros.
Esta es una de las leyendas
mas queridas y atesorada por
los salteños, quizás porque
este duendecillo es benévolo
y discreto, quizás porque
don Juan Carlos Dávalos,
ilustre poeta salteño le
dedicara una poesía.
Es un pequeño duende que
vive en la puna, protector
de las llamas y vicuñas. Un
enanito misterioso que
defiende a los animales de
las crueldades humanas.
Dicen los campesinos que es
pequeño, lleva un poncho de
vicuña, sombrero aludo y
ojotas.
Desde las alturas contempla
a sus bestias sin ser visto,
y sólo se escucha su silbido
en medio de las soledades de
la puna, con el cual llama a
los animales cuando hay
peligro.
Se cuenta que gracias a su
protección, todos le temen y
no matan a las vicuñas para
utilizar su pelo, prefieren
cortar suavemente el vellón.
Tampoco maltratan a los
animales cuando bajan los
cerros cargados de sal.
Cuentan historias en que,
justiciero, Coquena ha
quitado las llamas a quien
las maltrataba, y ha
premiado a los buenos
pastores que, en medio de
tormentas de nieve y viento
blanco, han salvado a su
hato de cabras en plena
borrasca.
Nuestro querido poeta, Juan
Carlos Dávalos, escribió una
poesía dedicada al Coquena:
COQUENA
Cazando vicuñas
anduve en los
cerros
Heridas de bala se
escaparon dos.
-No caces vicuñas
con armas de fuego;
Coquena se enoja- ,
me dijo un pastor.
-¿Porqué no
pillarlas a la
usanza vieja,
cercando la hoyada
con hilo punzó?
-¿Para qué matarlas,
si sólo codicias
para tus vestidos el
fino vellón?
- No caces vicuñas
con armas de fuego,
Coquena se venga, -
te lo digo yo
¿No viste en las
mansas pupilas
obscuras
brillar la serena
mirada del dios ?
- ¿Tú viste a
Coquena ? - Yo
nunca lo vide,
pero si mi agüelo, -
repuso el pastor ;
una vez oíle silbar
solamente
y en unos tolares,
como a la oración.
Coquena es enano ;
de vicuña lleva
sombrero,
escarpines, casaca y
calzón,
gasta diminutas
ojotas de duende,
y diz que es de
cholo la cara del
dios.
De todo ganado que
pase en los cerros
Coquena es oculto,
celoso pastor ;
Si ves a lo lejos
moverse las tropas,
es porque invisible
las arrea el dios.
Y es él quien se
roba de noche las
llamas
cuando con exceso
las carga el patrón.
Es otra historia muy arraigada en la
tradición salteña. Cuentan los
campesinos que se trata de un pequeño
ser, que también usa un sobrero grande y
aludo, que suele aparecer en horas de la
siesta.
Dice la leyenda que es un niño que murió
sin ser bautizado y vaga buscando otros
niños para jugar, a quienes a veces se
lleva para que le hagan compañía, por
eso es que siempre los padres, para
hacer que los niños duerman la siesta
les dicen que si no lo hacen vendrá el
duende y los llevará (son historias que
todos los salteños, de niños hemos
escuchado de nuestros mayores que,
cansados de nuestra energía, nos
amenazaban con la visita del "duende" si
no nos íbamos a dormir, y así les
permitíamos a ellos descansar).
Dice también la leyenda que tiene una
mano de lana y otra de hierro, y que
suele preguntar con cual elige uno que
le pegue, como por lógica, siempre
elegiremos la de lana, no importa qué se
le responda, siempre pegaría con la de
hierro.
Aquí les dejo, como un regalo especial,
una descripción del duende, hecha por
uno de los narradores de historias mas
preciados que tuvimos en Salta, nuestro
querido César Perdiguero, que en su
programa radial "Cochereando en el
recuerdo", siempre contaba historias de
nuestra Salta de antaño, siempre
empezaba su programa con la frase "-de
noche, a veces..."- y luego comenzaba su
relato, para terminarlo invariablemente
con la pregunta -"churo ¿no?"- (que en
nuestro hablar salteño significa,
"estuvo bueno, ¿verdad?"). Muy salteño, muy nuestro, muy
querido, y muy añorado por los que
tuvimos el gusto de disfrutar de su
programa hace ya tiempo atrás.
Es un ser con apariencia de hombre
petiso y panzón. Tiene el cuerpo
todo cubierto de pelos con manos y pies
muy grandes. Se dice que posee una
fuerza extraordinaria y que sus gruñidos
ensordecen. Se lo ha visto en la zona de
pedemonte, por lo que se piensa que vive
en cuevas de las montañas.
En Salta, se intentó ubicar a los
ucumari conocidos como los únicos
osos de Sudamérica, que habitaron, según
se cree, hace miles de años. Tenían un
collar blanco y todas las
características de los úrsidos europeos
o de Norteamérica. También se cree que
el oso de anteojos, difundido en parte
de América del Sur pudo haber sido el
inspirador de este particular ser
mitológico.
El Dr.
Manuel Lizondo Borda, en su Estudio
de las,Voces Tucumanas,
(Derivadas del Quichua), explica así
este vocablo: "Llamábase así a un hombre
casi bestial, feo, peludo, que vivía en
los montes tucumanos, hace varios anos,
y que ocupó mucho la atención pública
hasta que fue preso por las autoridades:
Se le atribuían raptos de muchachas.
(Con este nombre se asustaba a los
chicos, para quienes significaba algo
así como el monstruo)".
Ucumar:
es voz quichua y aymara y significa en
ambos idiomas: Oso.
En las
tierras que
recorre el
río Bermejo
siempre
habitaron
dos tribus
que eran
enemigas:
los tobas y
los matacos.
Durante una
de sus
tantas
guerras, la
hija del
cacique toba
fué
capturada
por los
matacos y
hecha
prisionera.
Pero ocurrió
que, una vez
llevada con
los matacos,
se enamoró
del hijo del
cacique
mataco.
Nació un
amor entre
ambos
jóvenes que
fue mal
visto, tanto
por tobas
como por
matacos.
El cacique
mataco
exigió a los
jóvenes que
renunciaran
a su amos,
pero ante la
negativa de
los mismos,
se pensó en
un castigo
ejemplar:
serían
sacrificados,
se les
arrancaría a
ambos sus
corazones y
serían
tirados al
río.
Se realizó
la ceremonia
al mediodía,
y al
entregar los
corazones de
los jóvenes
al agua, el
río se tiñó
de color
sangre para
siempre, de
allí su
nombre.
Asustados
por este
hecho, los
indios
quemaron los
corazones,
que flotaban
siempre
juntos en el
río, pero en
el lugar en
que los
mismos
fueron
quemados,
creció un un
arbolito
desconocido,
el letanetá,
que entre
sus verdes
hojas
mostraba dos
flores
rojas, una
al lado de
la otra,
formando un
corazón.
A la sombra
de este
árbol, y
mecida por
las aguas
del río que
encontró su
nombre,
nació la
amistad
entre tobas
y matacos,
que hasta
hoy luchan
por
sobrevivir
en el monte.