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CASO DEL CERRO
MACÓN
Esta historia
comienza en el año 1955, cuando desde Tolar Grande,
población próxima al nevado El Macón, se observó una colosal
conmoción en una de las laderas del cerro, algo así como si
un gran objeto se hubiera precipitado contra el mismo. Este
hecho no se investigó demasiado, pero testigos del caso, la
gente de Tolar Grande, afirmaba que se trataba de un enorme
objeto en forma de cigarro al que vieron caer en la zona.
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Mapa de Salta, se observa
toda la zona oeste, de puna, correspondiente a
la primera zona caliente de la provincia.
Vemos la sierra de
Calalaste a la cual pertenece el Nevado Macón. |
En esos años,
con comienzo en 1955, el país fué testigo de una oleada de
apariciones que al parecer, se extendió hasta 1956, lo
importante es que ese año, en la zona del salar de Arizaro,
varios objetos fueron fotografiados. También personal de
Vialidad Nacional y pobladores de zona, manifestaban que en
varias oportunidades habían visto en el cielo cuerpos
extraños y luminosos. Describían que se trataba de objetos
largos, de color plateado, en forma de huso, la mayoría de
ellos se dirigían de nor-este a sud-oeste, haciendo a veces
cambios de rumbo imposibles para los aviones conocidos en
esos tiempos. No emitían sonido alguno al avanzar, y de su
parte trasera desprendían una estela humo blanco que cubría
el cielo.
El
diario El Tribuno, en su edición del 17 de julio de 1956
decía:
...."Estamos en condiciones de informar, en carácter de
primicia, que algunas personas que han visitado ultimamente
distintas zonas de la puna, en especial en las cercanías del
nevado Macón, de más de 5.700 mts. de altura, sostienen
haber observado enormes huellas humanas que superan el
tamaño de las de los elefantes.....
....este dato estaría perfectamente en relación con las
apariciones de ciertos vehículos aereos, que, como enormes
habanos luminosos habrían surcado los cielos de la puna y en
especial con el misterioso choque registrado en las laderas
del cerro Macón, de lo cual no ha trascendido hasta la fecha
ninguna otra noticia........"
El 18
de julio del '56, el ingeniero Claudio Level Pitch, se
dirigió a la zona en busca de alguna respuesta al enigma, y
manifestó haber visto huellas similares a las humanas, pero
de mayor tamaño, como de unos cuarenta centímetros de largo.
El 19
de julio se hacía notar, en un artículo del diario, la
coincidencia entre la aparición de las extrañas huellas en
zona y el choque de un aparato desconocido en las laderas
del Macón el año anterior, cuyo impacto había sido notado
desde el poblado de Tolar Grande. El Servicio de Información
del Ministerio de Aeronáutica había solicitado en 1955 que
se investigue si se trataba de un meteorito o de algún tipo
de nave estrellado en la región, pero pasó el tiempo y no se
supo más del tema, hasta que volvió a saltar, el año
siguiente, a consecuencia de la aparición de las extrañas
huellas.
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Recorte del diario El Tribuno
del día18 de julio de 1956. |

El
Tribuno del día 19 de julio de 1956 con la
continuación del relato del Ingeniero Pitch y
los casos ocurridos en la Puna en aquellos
días. |
Justamente
en esa época, en Estados Unidos se habían detectado extrañas
naves surcando los cielos, precisamente en épocas en que ese
país anunciaba el lanzamiento del primer sateloide
artificial, precursor del proyectado viaje a la Luna,
anunciado, en ese entonces, para 1960.
Se dijo
que Gendarmería Nacional había tomado intervención y se
habría tratado de silenciar el asunto, quizás, más que nada,
por el miedo que había generado entre los trabajadores de
Vialidad Nacional, y que habría tomado posesión de las fotos
tomadas por esta gente.
Un
experto opinó en el diario que:
........"queda descartada la posibilidad de que se
tratase de aviones a reacción de procedencia chilena o
boliviana, pues el tipo de avión conocido no tiene gran
autonomía de vuelo, no existiendo tampoco base aerea próxima
al Salar de Arizaro".......
En junio
de 1956, finalmente, Gendarmería Nacional emitió un
comunicado que decía:
"Ampliando lo dado a conocer con anterioridad, se ha
confirmado que el día 13 de abril próximo pasado fué
avistado por personal de la sección Tolar Grande de
Gendarmería Nacional, dependiente del Escuadrón San Antonio
de los Cobres, destacado en la provincia de Salta, un
extraño cuerpo volador en forma de cigarro o huso, de 300
mts. de longitud, que despedía reflejos plateados, dando la
impresión de ser de aluminio, que avanzaba a gran velocidad
sobre el Salar de Arizaro en dirección nor-oeste hacia
Socompa, dejando una estela blanca. Debido a la gran
velocidad del extraño cuerpo no se puedieron precisar las
características del mismo. Con referencia a la fotografía
inserta, la misma comunicación expresa que la registró el
Sr. Máximo Chilo, empleado de Vialidad Nacional, que se
encontraba en las inmediaciones y captó el aludido cuerpo
volador."
Como
dato adjunto, hablando de esos días, en Buenos Aires se
observó un gigantesco "cigarro las nubes" (terminología de
Aime Michel), en pleno centro porteño, siendo observado por
varias personas.
Testimonios de pobladores, además de hablar de las extrañas
huellas, decían que entre las peñas, donde anidan las aves
de los cerros, cóndores y águilas de la puna, se habían
encontrado a estas aves muertas y parcialmente destrozadas
(mutiladas??), y sus nidos saqueados, habiéndose también
encontrado huellas de grandes dimensiones.
Una
expedición organizada por el Club Andino del Norte y el
Centro de Estudios Libres de la Facultad de Ciencias
Naturales, trajo de la zona restos de animales de curiosas
características, entre ellos, una especie de cabrío de raras
formaciones córneas y una especie desconocida de lagarto de
70 cm. de largo, con cabeza semejante a la de un sapo en la
cual tenía una formación similar a una "pechuga de gallina".
Regresando de una expedición que escaló el macizo del Macón,
el Dr. José Cerato, de la ciudad de Córdoba, declaró que
habían recogido información sobre la presencia de extraños
artefactos aéreos sobrevolando desde 1955 las heladas
regiones de la puna. En la cima del cerro encontraron,
además de antiguas construcciones indígenas, curiosos
rastros similares a los que podría producir el descenso a
gran velocidad de algo lo suficientemente pesado.
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Con
respecto al tema de las enormes huellas, una
noticia del día 27 de julio de 1956 causó
sensación en Salta, se trataba de la historia de
un arriero y transportista de productos, el Sr.
Taritolay, que vió un ser al que trató de
disparar, a lo que el extraño individuo escapó
inmediatamente internandose en los cerros
vecinos. Taritolay describió a este ser como de
elevada estatura, fornido, cubierto de pelos y
con pies de entre 40 y 50 cmts. |
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